Centrarse en el clítoris
Te centras en el clítoris. Lo estimulas, preferentemente, sobre la capucha que lo envuelve (el prepucio), para evitar irritaciones por el frotamiento. Pero también puedes intentar estimular de forma más directa el glande del clítoris. Pero eso exigirá que con frecuencia lo lubriques con tus propios fluidos vaginales o con saliva. Así evitarás las molestas rozaduras.
Aplicarás un movimiento de vaivén que permitirá que el clítoris esté permanentemente estimulado durante el acto. Con frecuencia, el movimiento puede ir de arriba abajo; a veces, de lado a lado; y otras veces describiendo pequeños círculo alrededor del clítoris. No es infrecuente hacer un poco de todo. Hay mujeres que utilizan un solo dedo en el estímulo y lo mueven con una acción rápida, como si fuera un vibrador. Es otra opción. También las hay que no colocan sus dedos sobre el clítoris, sino que sitúan este entre dos dedos, de la misma mano o de las dos. Y para estimularlo hacen unos movimientos como de tijera que se abre y cierra, o estimulan los dos lados del clítoris. Así les va bien.
¿Qué hacer con las piernas?
No se sabe por qué, pero unas mujeres prefieren mantener las piernas abiertas o muy abiertas y otras las mantienen ligeramente cerradas. Lo que mejor te vaya. Aunque si quieres introducir variación, abre las piernas si acostumbras a mantenerlas cerradas, o al revés, si sucede lo contrario. Otra variación: si mueves la mano con rapidez, hazlo también con mayor lentitud. O lo contrario, si acostumbras a mover los dedos con lentitud, acelera un poco más. De todos modos, al final, cerca del orgasmo, no podrás evitar aumentar la velocidad del estímulo.
Si acostumbras a hacerlo boca arriba, inténtalo boca abajo. Con los dedos bajo tu vientre o frotando tu clítoris contra la almohada. Después, podrás transferir esta experiencia y masturbarte contra alguna parte del cuerpo de tu chico, estando él boca abajo, por ejemplo, y tú sobre él. La posición boca abajo es especialmente útil, también, porque si aprendes a estimular el clítoris moviendo dos dedos como tijeras, apenas haces movimiento; algo que te interesará, quizás, para masturbarte al lado de tu bello durmiente sin que se dé cuenta de lo que haces.
Pero puedes introducir más variaciones: si lo haces vestida, desnúdate; si lo haces desnuda, vístete; si lo haces acostada, hazlo de pie o sentada. Si empleas siempre tus manos y lo haces acostada, puedes hacerlo de pie y frotándote contra algo mientras miras a la gente pasar bajo tu ventana. O, siéntate en el suelo, flexiona una pierna con la rodilla hacia delante de modo que el talón haga presión sobre la vulva. Puedes estimular el clítoris sin que nadie lo advierta con un balanceo casi imperceptible.
Hay otras variaciones sencillas de aplicar en casa. El chorro de la regadera. Después de ajustar la temperatura, apuntas la parte central que va a mayor presión directamente sobre el clítoris. Te sentirás rara al principio; pero ya verás después. Orgasmos fabulosos mientras te duchas.
También puedes añadir vibradores a tu conjunto de técnicas, aunque no son imprescindibles. Recuerda que el límite es tu propia imaginación.
(Datos extraídos en parte del libro: Un encuentro con el placer. La masturbación femenina. Jesús Ramos. Espasa-Calpe. Madrid. 2002)
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sábado, 11 de mayo de 2013
LA AUTOMASTURBACIÓN OFRECE MUCHAS VENTAJAS!
Masturbación femenina: guía para ser maestra del autoplacer
Existen múltiples métodos para conseguir un orgasmo por ti misma. Foto: ThinkstockExisten múltiples métodos para conseguir un orgasmo por ti misma. Foto: Thinkstock
Se habla tan poco de la masturbación femenina que una práctica que se puede considerar íntima y natural, en las mujeres es totalmente secreta.
Se sabe tan poco de ella que muchas mujeres crecen con la sensación de ser las únicas que lo hacen, hasta que la realidad salta ante sus ojos. Es precisamente, ese aprendizaje del autoplacer en solitario y en silencio, sin referencias, lo que impide a muchas mujeres sentirse seguras de lo que están haciendo. Por eso, con frecuencia, tienen la sensación de que, quizás, podrían hacer las cosas mejor de cómo lo hacen.
Siempre es posible mejorar las cosas. Pero conviene no perder de vista que si masturbándote como lo haces ahora llegas al orgasmo sin problemas, es que no lo estás haciendo mal del todo.
Existen numerosas formas de automanipularse. Pero no hay que obsesionarse con ellas. Si te funciona lo que haces, está bien. Más aún, le va bien a la mayoría de las mujeres. El 71% de ellas le es fiel a un modo de masturbarse, pese a la variedad comentada. Y lo son de por vida, desde niñas hasta su ancianidad.
Si tienes un poco de experiencia, sabrás que la imagen trasmitida por las películas pornográficas de la masturbación femenina es falsa. Nada de introducir cosas en la vagina para simular el coito y a disfrutar. El estímulo debe dirigirse al clítoris. Si también quieres estimular la vagina con los dedos o alguna otra cosa adecuada, está bien. Es añadir sensaciones. Más aún, se sabe que al menos una de cada cuatro mujeres añaden este estímulo mientras se masturban acariciando el clítoris. Pero la vagina por sí sola llega un punto que no da más de sí.
Centrarse en el clítoris
Te centras en el clítoris. Lo estimulas, preferentemente, sobre la capucha que lo envuelve (el prepucio), para evitar irritaciones por el frotamiento. Pero también puedes intentar estimular de forma más directa el glande del clítoris. Pero eso exigirá que con frecuencia lo lubriques con tus propios fluidos vaginales o con saliva. Así evitarás las molestas rozaduras.
Aplicarás un movimiento de vaivén que permitirá que el clítoris esté permanentemente estimulado durante el acto. Con frecuencia, el movimiento puede ir de arriba abajo; a veces, de lado a lado; y otras veces describiendo pequeños círculo alrededor del clítoris. No es infrecuente hacer un poco de todo. Hay mujeres que utilizan un solo dedo en el estímulo y lo mueven con una acción rápida, como si fuera un vibrador. Es otra opción. También las hay que no colocan sus dedos sobre el clítoris, sino que sitúan este entre dos dedos, de la misma mano o de las dos. Y para estimularlo hacen unos movimientos como de tijera que se abre y cierra, o estimulan los dos lados del clítoris. Así les va bien.
¿Qué hacer con las piernas?
No se sabe por qué, pero unas mujeres prefieren mantener las piernas abiertas o muy abiertas y otras las mantienen ligeramente cerradas. Lo que mejor te vaya. Aunque si quieres introducir variación, abre las piernas si acostumbras a mantenerlas cerradas, o al revés, si sucede lo contrario. Otra variación: si mueves la mano con rapidez, hazlo también con mayor lentitud. O lo contrario, si acostumbras a mover los dedos con lentitud, acelera un poco más. De todos modos, al final, cerca del orgasmo, no podrás evitar aumentar la velocidad del estímulo.
Si acostumbras a hacerlo boca arriba, inténtalo boca abajo. Con los dedos bajo tu vientre o frotando tu clítoris contra la almohada. Después, podrás transferir esta experiencia y masturbarte contra alguna parte del cuerpo de tu chico, estando él boca abajo, por ejemplo, y tú sobre él. La posición boca abajo es especialmente útil, también, porque si aprendes a estimular el clítoris moviendo dos dedos como tijeras, apenas haces movimiento; algo que te interesará, quizás, para masturbarte al lado de tu bello durmiente sin que se dé cuenta de lo que haces.
Pero puedes introducir más variaciones: si lo haces vestida, desnúdate; si lo haces desnuda, vístete; si lo haces acostada, hazlo de pie o sentada. Si empleas siempre tus manos y lo haces acostada, puedes hacerlo de pie y frotándote contra algo mientras miras a la gente pasar bajo tu ventana. O, siéntate en el suelo, flexiona una pierna con la rodilla hacia delante de modo que el talón haga presión sobre la vulva. Puedes estimular el clítoris sin que nadie lo advierta con un balanceo casi imperceptible.
Hay otras variaciones sencillas de aplicar en casa. El chorro de la regadera. Después de ajustar la temperatura, apuntas la parte central que va a mayor presión directamente sobre el clítoris. Te sentirás rara al principio; pero ya verás después. Orgasmos fabulosos mientras te duchas.
También puedes añadir vibradores a tu conjunto de técnicas, aunque no son imprescindibles. Recuerda que el límite es tu propia imaginación.
(Datos extraídos en parte del libro: Un encuentro con el placer. La masturbación femenina. Jesús Ramos. Espasa-Calpe. Madrid. 2002)
Centrarse en el clítoris
Te centras en el clítoris. Lo estimulas, preferentemente, sobre la capucha que lo envuelve (el prepucio), para evitar irritaciones por el frotamiento. Pero también puedes intentar estimular de forma más directa el glande del clítoris. Pero eso exigirá que con frecuencia lo lubriques con tus propios fluidos vaginales o con saliva. Así evitarás las molestas rozaduras.
Aplicarás un movimiento de vaivén que permitirá que el clítoris esté permanentemente estimulado durante el acto. Con frecuencia, el movimiento puede ir de arriba abajo; a veces, de lado a lado; y otras veces describiendo pequeños círculo alrededor del clítoris. No es infrecuente hacer un poco de todo. Hay mujeres que utilizan un solo dedo en el estímulo y lo mueven con una acción rápida, como si fuera un vibrador. Es otra opción. También las hay que no colocan sus dedos sobre el clítoris, sino que sitúan este entre dos dedos, de la misma mano o de las dos. Y para estimularlo hacen unos movimientos como de tijera que se abre y cierra, o estimulan los dos lados del clítoris. Así les va bien.
¿Qué hacer con las piernas?
No se sabe por qué, pero unas mujeres prefieren mantener las piernas abiertas o muy abiertas y otras las mantienen ligeramente cerradas. Lo que mejor te vaya. Aunque si quieres introducir variación, abre las piernas si acostumbras a mantenerlas cerradas, o al revés, si sucede lo contrario. Otra variación: si mueves la mano con rapidez, hazlo también con mayor lentitud. O lo contrario, si acostumbras a mover los dedos con lentitud, acelera un poco más. De todos modos, al final, cerca del orgasmo, no podrás evitar aumentar la velocidad del estímulo.
Si acostumbras a hacerlo boca arriba, inténtalo boca abajo. Con los dedos bajo tu vientre o frotando tu clítoris contra la almohada. Después, podrás transferir esta experiencia y masturbarte contra alguna parte del cuerpo de tu chico, estando él boca abajo, por ejemplo, y tú sobre él. La posición boca abajo es especialmente útil, también, porque si aprendes a estimular el clítoris moviendo dos dedos como tijeras, apenas haces movimiento; algo que te interesará, quizás, para masturbarte al lado de tu bello durmiente sin que se dé cuenta de lo que haces.
Pero puedes introducir más variaciones: si lo haces vestida, desnúdate; si lo haces desnuda, vístete; si lo haces acostada, hazlo de pie o sentada. Si empleas siempre tus manos y lo haces acostada, puedes hacerlo de pie y frotándote contra algo mientras miras a la gente pasar bajo tu ventana. O, siéntate en el suelo, flexiona una pierna con la rodilla hacia delante de modo que el talón haga presión sobre la vulva. Puedes estimular el clítoris sin que nadie lo advierta con un balanceo casi imperceptible.
Hay otras variaciones sencillas de aplicar en casa. El chorro de la regadera. Después de ajustar la temperatura, apuntas la parte central que va a mayor presión directamente sobre el clítoris. Te sentirás rara al principio; pero ya verás después. Orgasmos fabulosos mientras te duchas.
También puedes añadir vibradores a tu conjunto de técnicas, aunque no son imprescindibles. Recuerda que el límite es tu propia imaginación.
(Datos extraídos en parte del libro: Un encuentro con el placer. La masturbación femenina. Jesús Ramos. Espasa-Calpe. Madrid. 2002)
lunes, 15 de abril de 2013
elige el mejor para ti
TRUCOS PARA ELEGIR TU JUGUETE IDEAL
Ya has dado el primer paso y te has decidido a comprar el juguete con el que alegrar tu vida sexual o la de tu pareja o amig@s. A continuación te hacemos diez preguntas que has contestar para acertar de pleno con tu elección:
¿Con o sin vibración?
Antes de comprar tu juguete te has de plantear si quieres que vibre o no. A la mayoría de mujeres y hombres les agrada ser estimulad@s mediante la vibración, pero hay un porcentaje que no y prefire los dildos. Has de tener en cuenta que la mayoría de vibradores ofrecen la posibilidad de regular la potencia o de elegir diferentes intensidades y ritmos.
¿Para fuera y/ o para dentro?
Para l@s más recatad@s que quieren iniciarse con la juguetería y que todavía no se atreven con vibradores de uso interno, existen un montón de posibilidades de masajeadores y minivibradores destinados a la excitación del clítoris y otras zonas erógenas. Ten en cuanta que los vibradores que valen para dentro también valen para fuera, pero no al revés.
¿Vaginal o anal?
Si estás interesad@ en un juguete anal asegúrate que está diseñado para ese uso. Los juguetes anales disponen de una base más ancha que evita su absorción.
A solas y/o en pareja
Los juguetes son un compañero ideal para ser utilizados en solitario o bien con tu pareja. Piensa bien cómo y con quién lo vas a utilizar para elegir el juguete que se ajuste a tus pretensiones.
¿El tamaño sí te importa?
Y quien diga lo contario miente. Si vas a comprar un juguete por Internet trata de informarte de sus medidas de longitud y de diámetro. Hay quienes los prefieren pequeñitos o finos o por el contrario se decantan por los más grandes y gruesos.
¿Realista o de diseño?
Los vibradores de fantasía con colores y formas llamativas apuestan por una estética más actual y funcional frente a los tradicionales juguetes realistas con forma de pene. Volvemos a repetir que no hay una opción mejor que otra y que todo depende de gustos.
¿Elige bien el material?
Como ya hemos repetido en esta sección , los juguetes eróticos está fabricados de varios materiales. Notarás que los juguetes elaborados de silicona médica o elastomed suelen tener un precio mayor que los de jelly o los de ABS. Conocer sus propiedades te ayudará a aumentar el éxito de tu compra.
¿De pilas o recargable?
Los juguetes recargables con baterías de litio han aparecido en los últimos años como una alternativa a los de pilas tradicionales. Suelen costar un poco más, pero has de pensar lo que te ahorras sin tener que comprar pilas periódicamente.
¿En casa o en la calle?
Los juguetes de control remoto permiten ser usados discretamente en la cola del super o en la mesa de un restaurante con la excitación añadida de hacerlo con público. Eso sí , suelen ser más caros, por lo que si sólo lo vas a usar en casa plantéate la compra de uno más convencional.
¿Para ti o para regalo?
No es lo mismo adquirir un accesorio sexual para ti que sabes tus gustos y preferencias que hacerlo para otra persona de la que desconoces los detalles de su vida íntima. Sin embargo quieres animarla a descubrir nuevas posibilidades. En nuestra tienda encontrarás varios modelos capaces de sorprender sin asustar.
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domingo, 7 de abril de 2013
MÁS ORGASMOS FEMENINOS
El orgasmo femenino es muy importante en las relaciones sexuales en pareja. Alcanzar el orgasmo femenino necesita mayor dedicación que en el de los hombres. Esto a veces hace pensar que son más difíciles de alcanzar. Pero lo cierto es que lo único que hace falta es conocer a la perfección el nuestro cuerpo y el de ella, conocer nuestras zonas erógenas y dejarnos llevar por la pasión
No llegar a alcanzar el orgasmo femenino puede causar repercusiones no sólo físicas, sino tambien psicológicas. Hay chicos que sienten confirmada su virilidad y su masculinidad cuando su mujer tiene un orgasmo. Ellas al no tenerlo tampoco son felices porque no han llegado a experimentar el intenso placer que siente al llegar a él.
Hay algunas mujeres que no llegan a alcanzar el orgasmo mediante la penetración o que les cuesta mucho y lo alcanzan pocas veces, ya que el chico no es capaz de aguantar tanto. Esto no es tan anormal, ya que con la penetración el clítoris se estimula, pero una manera más indirecta. Os recomiendo poneros arriba a vosotras chicas, ya que la estimulación será directa, cuando tu te menees de forma directa con su pubis.
Para poder llegar a alcanzarlo mediante la penetración, son muy importantes los juegos preliminares. En ellos podemos excitar a la chica y estimularla clitoridianamente mediante nuestro dedos, nuestra lengua, nuestra bala vibrradora etc. Si la chica lleva una estimulación previa, está más cerca de alcanzar el orgasmo, por lo que es más factible que lo alcance en la penetración.
Por ello es tremendamente importante conocer el cuerpo de nuestra pareja, que sepamos como hacerle gozar. Y así ser capaces de estimularla, y que la penetración se realice cuando ella tenga un grado de excitación tal, que el orgasmo resulte accesible para los dos.
También existen unas posturas que posibilitan la estimulación del clítoris durante la penetración. Éstas son llamadas posturas puente. Entre ellas encontramos posturas cómo la penetración posterior (a cuatro patas) o la penetración lateral. Todas ellas estimulan más directamente el punto G de la chica y, además, dejan libre las manos del hombre, con las que pueden excitar manualmente el clítoris de su pareja.
Para poder llegar a alcanzarlo mediante la penetración, son muy importantes los juegos preliminares. En ellos podemos excitar a la chica y estimularla clitoridianamente mediante nuestro dedos, nuestra lengua, nuestra bala vibrradora etc. Si la chica lleva una estimulación previa, está más cerca de alcanzar el orgasmo, por lo que es más factible que lo alcance en la penetración.
Por ello es tremendamente importante conocer el cuerpo de nuestra pareja, que sepamos como hacerle gozar. Y así ser capaces de estimularla, y que la penetración se realice cuando ella tenga un grado de excitación tal, que el orgasmo resulte accesible para los dos.
También existen unas posturas que posibilitan la estimulación del clítoris durante la penetración. Éstas son llamadas posturas puente. Entre ellas encontramos posturas cómo la penetración posterior (a cuatro patas) o la penetración lateral. Todas ellas estimulan más directamente el punto G de la chica y, además, dejan libre las manos del hombre, con las que pueden excitar manualmente el clítoris de su pareja.
sábado, 23 de febrero de 2013
Y HOY....MMMMM, EL ORGASMOOOOOO VAGINAL

El orgasmo es el momento culminante del placer sexual. Es un momento especial de la relación sexual, y un momento que también trae algunas complicaciones en las parejas.¿Por qué decimos esto? Porque no muchas mujeres pueden conseguir el orgasmo con la penetración, lo cual desconcierta a los hombres y comienzan a generarse inquietudes y ciertas discusiones. No obstante, hay muchas cosas que aprender en el terreno sexual, y los tipos de orgasmo son una de estas cosas. Y conociendo cuales son los tipos de orgasmos que una mujer puede experimentar, los hombres comprenderán más ‘la mecánica de la mujer’ y juntos podrán gozar de placenteras relaciones sexuales.
Tipos de orgasmo: el orgasmo vaginal
Al respecto, debemos decir que existe el orgasmo clitoridiano y el orgasmo vaginal. En este último nos centraremos en esta ocasión. No muchas mujeres experimentan el orgasmo vaginal, es decir, un orgasmo que se tiene con la penetración. Y generalmente, cuando consiguen tener este tipo de orgasmo es porque su clítoris está siendo estimulado al mismo tiempo. Así, los orgasmos provocados solamente por la estimulación de la vagina son poco frecuentes. Dicho de otra forma, un elevado porcentaje de mujeres no consigue tener un orgasmo con la penetración. Esto es algo que a muchos hombres les puede parecer extraño, e incluso que desconociendo esta información le puede alimentar algunos ‘problemas’ dado que muchos no comprenden cómo una mujer no puede tener placer con la penetración. Y permitirnos decir que esto es algo muy normal. Consecuentemente, es sano para la pareja conocer cómo disfruta la mujer y que ambos brinden a la otra persona lo más placentero para que cada uno llegue al orgasmo. En este sentido, los hombres, en vez de preguntar por qué una mujer no llega al orgasmo con la penetración, deben conocer si la mujer experimenta orgasmos vaginales u orgasmos clitorianos. Si experimenta orgasmos vaginales, la penetración, sumada con algunos juegos previos, harán del acto sexual algo maravilloso. Caso contrario, si la mujer no llega a tener orgasmos con la penetración, estará en vosotros estimularla de otra forma, más precisamente, estimular el clítoris, el órgano femenino de placer sexual. Por ello, es importante que las parejas hablen y comuniquen lo que sienten y lo que les gustaría sentir. Así, la pareja se afianzará y podrá disfrutar de mucho placer.

Si eres de esas que se te complica para lograr el orgasmo, te recomendamos esta posición. Aunque parezca complicada, la postura del tornillo es muy recomendada, también, para mujeres que se les dificulta sentir un orgasmo mediante la penetración. Para poner esta posición en práctica, debes acostarte en el borde de la cama con las piernas flexionada hacia un lado. De esta manera, el clítoris queda atrapado entre los labios vaginales. La presión que se ejerce sobre éste es la responsable de hacerte llegar al éxtasis.Tu hombre debe colocarse de rodillas, para que te penetre de lado. Además, al tener las manos libres, puede acariciar tus senos.
Fuentes: http://www.blogdemujeres.com/%C2%BFconoces-el-tornillo
http://www.educasexo.com/sexualidad/tipos-de-orgasmo-el-orgasmo-vaginal.html
jueves, 21 de febrero de 2013
SEXO ORAL DEL BUENO!!!

Y ahora quiero hablar del cunninlingus. El sexo oral es la segunda práctica más realizada por las parejas después del coito.
El cunnilingus consiste en chupar, frotar, lamer o mordisquear con grados variables de intensidad, con la boca, con la lengua y con los labios o los dientes, los labios de la vulva, la entrada de la vagina y el clítoris.
Practicar el sexo oral a una mujer es todo un arte que muy pocos hombres saben realizar: muchos son mecánicos, robots, no tienen cuidado con los pelos de la barba, son demasiado bruscos, o pasean la lengua por donde no deben.
Paso a describir algunos consejos que deberías seguir.
- Comienza gradualmente por los labios y zonas exteriores. No vayas directamente al clítoris ni separes los labios con brusquedad. Realízalo con las yemas de tus dedos. Y empieza por las nalgas, acercandote e insinuando.
- Cuando comiences a utilizar tu boca, labios y lengua, realízalo con la cantidad justa de saliva, ni mucho ni poco.
- Prueba direntes posturas, el hombre arriba y la mujer tumbada. O lo que se conoce como Facesitting, copio de la wikipedia “es una práctica sexual en la cual uno de los integrantes de la pareja se sienta sobre la cabeza del otro, de forma frontal o inversa con respecto a su cara, para permitir o forzar el contacto oral-genital u oral-anal. Considerado como una forma de cunninlingus, la mujer se sitúa sobre el rostro del hombre recibiendo la atención y el placer que éste le proporciona con su boca en su vagina”.
- No imites los movimientos exagerados de las películas porno, por ejemplo sacudir la cabeza bruscamente de lado a lado. No funciona.
- Refuerza a tu chica con palabras positivas sobre lo que te gusta su sexo, lo bien que huele o lo húmedo que está. Esto hará que ella se relaje y se sienta más cómoda.
- Aunque el clítoris es la parte con mayores terminaciones nerviosas y más receptiva, no debes olvidar los labios menores, la entrada de la vagina y alrededor del ano. A muchas mujeres les resulta incómodo la estimulación directa del clítoris, realiza círculos con la lengua alrededor del clítoris y succiones leves. Ve probando hasta que descubras lo que más le gusta.
- Grábatelo en la cabeza: El clítoris necesita más tiempo que el pene para llegar al orgasmo.
- No olvides estimular con tus manos al mismo tiempo que utilizas tu lengua. Puedes acariciar la entrada del ano, de la vagina o los pechos de la mujer.
- Cada mujer es un mundo, pídele que te guie, bien dándote instrucciones verbales o con sus manos.
- Disfruta!
domingo, 11 de noviembre de 2012
CURIOSIDADES FEMENINAS :)
Curiosidades femeninas:
• En las mujeres, hay tres etapas que se deben ser completadas antes de poder llegar al orgasmo: deseo (o libido), excitación (o erección) y humedad (lubricación) de los órganos genitales.
• La mujer para llegar a tener un orgasmo necesita, por lo general, unos 15 minutos, a diferencia del hombre que usualmente llega al orgasmo entre 3 y 5 minutos.
• En la mujer, la excitación puede durar sólo unos minutos o varias horas, y se inicia entre 10 y 30 segundos después de iniciada la estimulación erótica.
• A las mujeres les gusta ser besadas en el cuello. Más del 97% de las mujeres calificaron la zona del cuello como intensamente erótica.
• En el Orgasmo, la mujer experimenta, durando sólo unos segundos, una serie de contracciones musculares involuntarias en la vagina, útero y/o recto, que resultan muy placenteras. El número y duración de estas contracciones depende de cada mujer. En esta etapa, la velocidad de respiración, pulso y presión arterial llegan a su máxima aceleración.
• El punto G femenino forma parte de tu anatomía y es un tejido que se encuentra en la pared frontal de la vagina, a aproximadamente cinco centímetros de su entrada. Es considerado el foco de la máxima excitación en la mujer, siendo su tamaño como el de una alubia, aunque puede variar entre mujeres.
• Después del orgasmo femenino, se produce un periodo de relajación general que puede durar de 5 hasta 60 minutos, regresando el útero y el clítoris a sus posiciones normales, y desapareciendo el enrojecimiento de la piel y la hinchazón de ciertas partes.
• Durante esta fase, algunas mujeres pueden responder a estimulación adicional luego del orgasmo, a diferencia del hombre.
• En las mujeres, hay tres etapas que se deben ser completadas antes de poder llegar al orgasmo: deseo (o libido), excitación (o erección) y humedad (lubricación) de los órganos genitales.
• La mujer para llegar a tener un orgasmo necesita, por lo general, unos 15 minutos, a diferencia del hombre que usualmente llega al orgasmo entre 3 y 5 minutos.
• En la mujer, la excitación puede durar sólo unos minutos o varias horas, y se inicia entre 10 y 30 segundos después de iniciada la estimulación erótica.
• A las mujeres les gusta ser besadas en el cuello. Más del 97% de las mujeres calificaron la zona del cuello como intensamente erótica.
• En el Orgasmo, la mujer experimenta, durando sólo unos segundos, una serie de contracciones musculares involuntarias en la vagina, útero y/o recto, que resultan muy placenteras. El número y duración de estas contracciones depende de cada mujer. En esta etapa, la velocidad de respiración, pulso y presión arterial llegan a su máxima aceleración.
• El punto G femenino forma parte de tu anatomía y es un tejido que se encuentra en la pared frontal de la vagina, a aproximadamente cinco centímetros de su entrada. Es considerado el foco de la máxima excitación en la mujer, siendo su tamaño como el de una alubia, aunque puede variar entre mujeres.
• Después del orgasmo femenino, se produce un periodo de relajación general que puede durar de 5 hasta 60 minutos, regresando el útero y el clítoris a sus posiciones normales, y desapareciendo el enrojecimiento de la piel y la hinchazón de ciertas partes.
• Durante esta fase, algunas mujeres pueden responder a estimulación adicional luego del orgasmo, a diferencia del hombre.
domingo, 28 de octubre de 2012
Si, Existe!!!!!!!!!!!!!!!
Instrucciones
Los chicos consiguen excitarse de forma más rápida que las mujeres, del mismo modo
ellos pueden alcanzar el orgasmo sin la necesidad de muchos juegos previos. En cambio para las mujeres los preliminares son fundamentales, por eso es importante que siempre juegues antes del sexo y que uses estos momentos para disfrutar de los estímulos y dejar que la excitación se apodere de ti. Relaja tu mente y concéntrate en el acto sexual. Muchas mujeres admiten que les es difícil alcanzar el orgasmo porque durante el sexo siempre piensan en otras cosas. El encuentro es para ser disfrutado a plenitud, para vivir cada sensación, para experimentar con el tacto, el gusto y todos los sentidos. No pienses en otra cosa que no sea eso y verás como la excitación se apodera de ti hasta alcanzar el clímax. Deja los complejos fuera y bajo ningún concepto permitas que intervengan en tu placer. Todas tenemos algo de nuestro cuerpo que no nos agrada, pero la sensualidad no reside en un cuerpo perfecto sino que más bien es una actitud y es que los complejos muchas veces son los culpables de que no estemos a gusto en la ca,a y por tanto nos cueste más alcanzar el orgasmo. Disfruta del momento y verás como el clímax llega. Aprende a decirle a tu chico lo que te gusta y no temas pedirlo. Hablar de sexo es fundamental y estar claras en lo que nos excita es importante para conseguir el clímax en cada encuentro sexual. Las estimulación de poderosas zonas erógenas como los senos o el clítoris hará la diferencia entre alcanzar o no el orgasmo de forma sencilla. Recuerda que el sexo es un trabajo de dos por eso no temas decir lo que te gusta para que el otro aprenda a complacerte. Disfrutar de la masturbación es una excelente forma de explorar tus puntos de placer y conocer tu cuerpo. De hecho ese es uno de sus principales beneficios, pero además puedes jugar con tu mente y descubrir cuáles son las fantasías sexuales que más te agradan para ponerlas en práctica durante el sexo con tu pareja. Es bueno que sepas que existen varios tipos de orgasmos femeninos y que no todas los alcanzamos del mismo modo. Es importante crear el ambiente idóneo para el placer, no solo en nuestra mente sino también estimulando los sentidos: una conversación erótica, un buen masaje, besos, caricias, transitar el camino del placer es vital para llegar al clímax. ¡Sal de la rutina! quizá la monotonía es la responsable que te cueste llegar al orgasmo. Si siempre sabes lo que va a ocurrir en el sexo es normal que no te excite del mismo modo que si probaras cosas nuevas con frecuencia. Experimentar posturas, juegos eróticos, cambiar de lugares y llevar a la realidad algunas fantasías sexuales es la clave para mantener el clímax de la relación y conseguir el orgasmo. ¡Olvídate de todo y piensa solo en el sexo! si te cuesta desconectar es recomendable que practiques alguna técnica de meditación o acudas a clases de yoga. Quizá te parezca insólito pero te ayudarán en gran medida a vacíar tu mente, dejar los problemas a un lado y concéntrate en llegar al clímax. Cada mujer es diferente, por ello algunas alcanzan el orgasmo de forma más rápida que otras y responden a los estímulos de distinta manera, no es bueno compararse. Sin embargo si sientes que algo no anda bien es importante que visites a un sexólogo para aclarar las dudas acerca del tema y asegurarte de que tu dificultad para alcanzar el orgasmo no se deba a causas mayores.
A disfrutarrrrrrrrrrr!!!
ellos pueden alcanzar el orgasmo sin la necesidad de muchos juegos previos. En cambio para las mujeres los preliminares son fundamentales, por eso es importante que siempre juegues antes del sexo y que uses estos momentos para disfrutar de los estímulos y dejar que la excitación se apodere de ti. Relaja tu mente y concéntrate en el acto sexual. Muchas mujeres admiten que les es difícil alcanzar el orgasmo porque durante el sexo siempre piensan en otras cosas. El encuentro es para ser disfrutado a plenitud, para vivir cada sensación, para experimentar con el tacto, el gusto y todos los sentidos. No pienses en otra cosa que no sea eso y verás como la excitación se apodera de ti hasta alcanzar el clímax. Deja los complejos fuera y bajo ningún concepto permitas que intervengan en tu placer. Todas tenemos algo de nuestro cuerpo que no nos agrada, pero la sensualidad no reside en un cuerpo perfecto sino que más bien es una actitud y es que los complejos muchas veces son los culpables de que no estemos a gusto en la ca,a y por tanto nos cueste más alcanzar el orgasmo. Disfruta del momento y verás como el clímax llega. Aprende a decirle a tu chico lo que te gusta y no temas pedirlo. Hablar de sexo es fundamental y estar claras en lo que nos excita es importante para conseguir el clímax en cada encuentro sexual. Las estimulación de poderosas zonas erógenas como los senos o el clítoris hará la diferencia entre alcanzar o no el orgasmo de forma sencilla. Recuerda que el sexo es un trabajo de dos por eso no temas decir lo que te gusta para que el otro aprenda a complacerte. Disfrutar de la masturbación es una excelente forma de explorar tus puntos de placer y conocer tu cuerpo. De hecho ese es uno de sus principales beneficios, pero además puedes jugar con tu mente y descubrir cuáles son las fantasías sexuales que más te agradan para ponerlas en práctica durante el sexo con tu pareja. Es bueno que sepas que existen varios tipos de orgasmos femeninos y que no todas los alcanzamos del mismo modo. Es importante crear el ambiente idóneo para el placer, no solo en nuestra mente sino también estimulando los sentidos: una conversación erótica, un buen masaje, besos, caricias, transitar el camino del placer es vital para llegar al clímax. ¡Sal de la rutina! quizá la monotonía es la responsable que te cueste llegar al orgasmo. Si siempre sabes lo que va a ocurrir en el sexo es normal que no te excite del mismo modo que si probaras cosas nuevas con frecuencia. Experimentar posturas, juegos eróticos, cambiar de lugares y llevar a la realidad algunas fantasías sexuales es la clave para mantener el clímax de la relación y conseguir el orgasmo. ¡Olvídate de todo y piensa solo en el sexo! si te cuesta desconectar es recomendable que practiques alguna técnica de meditación o acudas a clases de yoga. Quizá te parezca insólito pero te ayudarán en gran medida a vacíar tu mente, dejar los problemas a un lado y concéntrate en llegar al clímax. Cada mujer es diferente, por ello algunas alcanzan el orgasmo de forma más rápida que otras y responden a los estímulos de distinta manera, no es bueno compararse. Sin embargo si sientes que algo no anda bien es importante que visites a un sexólogo para aclarar las dudas acerca del tema y asegurarte de que tu dificultad para alcanzar el orgasmo no se deba a causas mayores.
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