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martes, 15 de enero de 2013

SEXO CON CAPUCHA

Sexo seguro. ¡Siempre! Hola a tod@s! Llevaba ya unos días pensando en preparar un post para informar e intentar concienciar a tod@s sobre los peligros del sexo sin protección y me ha llegado un artículo hoy mismo que me ha sorprendido al comprobar que un 39% de los españoles no utiliza ningún medio de protección en sus relaciones sexuales. Arrea con las estadísticas... Ya sabéis que yo soy fanática del sexo, como no podría ser de otra manera, pero lo soy más de disfrutarlo sin tener que preocuparse posteriormente de problemas de salud que, en algún caso, pueden llegar a ser muy graves, como los que acarrea el Virus del Papiloma Humano (HPV) que, desgraciadamente, se está extendiendo de manera imparable entre las féminas y cada vez desde edades más precoces. En una conversación que mantuve hace poco con mi ginecóloga me comentó el caso de una paciente de 26 años a la que le detectó un carcinoma in situ. Se me cayó el alma a los pies imaginándome a esa pobre chica cuando su doctora le estaba diciendo que tendría que operarla lo antes posible para extraerlo, con todo lo que eso conlleva (no sólo la cirugía y su recuperación, si no además los posibles problemas de fertilidad que podría tener dependiendo de el tamaño de la masa cancerosa y su situación). Me sorprende que los jóvenes hoy en día no tengan la suficiente información o la necesaria responsabilidad como para saber que practicar sexo sin protección les puede acarrear muchos problemas, desde un prurito leve a un cáncer de cervix y, no digamos, las personas con más edad y se nos presupone más sentido común en cualquiera de nuestros actos. El usar preservativo no es más que un acto de, repito, responsabilidad, sumado a la querencia que debemos tener por nosotros mismos y nuestra salud. Ya sé que hay muchas excusas que pululan por ahí para no usarlo, como la típica "no se siente igual" o la no menos famosa "no sé colocarlo rápidamente y se pierde la erección"... Aunque los jóvenes españoles son los que más usan el preservativo en Europa, el 30% lo hace mal. Casi el 60% de ellos, de entre 15 y 24 años, afirman que el preservativo es su método de protección habitual, aunque el 30% reconoce que no lo usa siempre debido a los imprevistos (por estar de juerga por la noche, por haber bebido alcohol, por la euforia del momento…), según el estudio Encuesta sobre sexualidad y anticoncepción en la juventud española del Equipo Daphne con Bayer Schering Pharma que recoge entrevistas a 2.000 personas. Ante los "imprevistos": responsabilidad. Para evitar el problema de la "sensibilidad" existen productos ultra finos que permiten sensaciones que casi rozan las que sentimos sin el preservativo; Para que no sea un acto aburrido, hay otros que fomentan la parte lúdica del sexo (Durex Fruits and More o Preservativos Fosforescentes) y, como consejo más importante, debemos aprender a usarlo correctamente. Si necesitáis más información sobre el buen uso del preservativo, por favor no dudéis en solicitarla, os haré llegar interesantes artículos. "Si vivís el momento de poner el preservativo como un juego más, todo será muy natural y divertido. ¡A disfrutar!". Besos!

domingo, 2 de diciembre de 2012

100%

Anticonceptivos para hombres Hoy hablamos de los pocos métodos anticonceptivos que se colocan sobre o que actúan en el hombre. Curiosamente, aunque solo hablaremos de dos, uno de ellos, el preservativo, que es sin duda, la estrella en nuestra sociedad. Preservativo El preservativo no es más que una sencilla funda de látex lubricada, y quizá tuvo su gran auge tras la aparición del Sida como una enfermedad de transmisión sexual. El preservativo se presenta enrollado sobre sí mismo, y se coloca sobre el pene cuando éste está en erección, desenrrollándolo desde el glande hasta la base o pubis. Habitualmente, el preservativo suele llevar en la punta un depósito dónde se guardará el semen tras la eyaculación. Por eso, conviene dejar un poco de espacio sin aire en la punta, para que pueda llenarse llegado el momento, sin peligro de producirse una ruptura por la presión. Es conveniente retirar el preservativo cuando el pene aún está erecto. El uso de una funda que envuelve el pene es muy antiguo. Ya en la época de los romanos se usaba para evitar la propagación de enfermedades venéreas y como anticonceptivo. Su eficacia como anticonceptivo es prácticamente del 100%, siempre que se use y coloque correctamente, por su puesto. Es necesario, además, que nos fijemos en la fecha de caducidad, y conviene revisar las instrucciones de uso siempre que compremos una nueva marca. Uno de los escasos recelos que suscita el preservativo en hombres y mujeres, es el falso mito de que se pierde sensibilidad. Personalmente, si estuviéramos hablando de ponernos una funda de lana, estaría de acuerdo, pero a día de hoy, los fabricantes han conseguido modelos que conservan y recrean texturas similares, por ejemplo, a las de las paredes vaginales, o incluso, rugosidades que amplían e intensifican el placer y las sensaciones. Combinan materiales hipoalergénicos con aromas y colorantes, que hacen del látex un manjar de sabor, por ejemplo. La finalidad es convertir la obligación (de protegerte y proteger a los que están contigo) con el placer y la diversión, y además, te permite disfrutar de nuevos y excitantes juegos eróticos de pareja. El preservativo es el método anticonceptivo más seguro para evitar las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS). La Vasectomía La vasectomía es una sencilla operación quirúrgica que requiere anestesia tan solo local, y en la que se selecciona una parte pequeña de los conductos deferentes que trasladan los espermatozoides al pene. Al interrumpir éstos conductos, la seguridad es absoluta: por allí, los espermatozoides no pasarán. Aunque tras la intervención se deben tomar algunas precauciones, porque en la uretra podrían quedar algunos espermatozoides almacenados, en unos 2 meses la garantía de no embarazo está asegurada. La vasectomía no tiene efectos secundarios, no interfiere en el deseo o capacidad sexual, y la erección es igual de intensa. Por último, aunque no en todos los casos es posible revertir la intervención, hay que destacar que si más adelante se desea tener hijos, la ciencia nos ofrece la posibilidad de congelar semen antes de la intervención, de manera que la fecundación podrá ser siempre una opción pese habernos operado. Y no te confundas: La marcha atrás no es un método anticonceptivo. La retirada del pene de la vagina antes de la eyaculación no garantiza, ni mucho menos, el no-embarazo. El coitus interruptus suele conllevar un riesgo espectacular de concepción, insatisfacción sexual, y por supuesto, un riesgo innecesario de contagio.